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Cronología Histórica de Cuba
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Conmemoraciones
Símbolos
Cubanos
Los
primeros intentos de independencia comenzaron en Cuba ya entrado
el siglo XIX, pero no fue hasta 1868 en que estalló la primera
guerra de independencia, llamada "Guerra de los Diez Años",
por su extensa duración. Esta contienda fue precedida de
conflictos de ideas e intereses económicos. La iniciaron algunos
terratenientes criollos con ideas liberales que veían lo obsoleto
de la esclavitud y el freno que significaba la metrópoli española
para el desarrollo de la Isla. El estallido revolucionario se
produjo el 10 de octubre de 1868, en el ingenio azucarero "La
Demajagua", ubicado en la región oriental, propiedad del
abogado criollo Carlos Manuel de Céspedes. El "Padre de la
Patria", como se le conoció después ofreció la libertad a
sus esclavos y les pidió que lo siguieran en la lucha
emancipadora.
En
poco tiempo la rebelión llegó hasta el Camagüey (antigua villa
de Puerto Príncipe) y a casi toda la región central del país.
En estos primeros años surgieron figuras que luego serían claves
durante todo la guerra y el posterior proceso revolucionario. Es
destacable la participación de Ignacio Agramonte y Loynaz, quien
organizó la famosa caballería camagüeyana y cayó en combate en
1871; el dominicano Máximo Gómez Báez quien organizó la
primera carga al machete (la que se convirtió en lo adelante en -
la principal arma del Ejército Libertador cubano) y combatió por
la independencia de Cuba hasta 1898; el mestizo Antonio Maceo,
conocido como el "Titán de Bronce"; el abogado Serafín
Sánchez Valdivia, natural de la villa de Sancti Spíritus, que
también combatió durante las tres guerras de independencia y fue
mediador entre las ideas renovadoras de José Martí y los
veteranos cubanos en 1892 y muchos más que lograron llevar la
guerra hasta los límites de la región occidental y poner en
peligro los intereses económicos de los más ricos terratenientes
esclavistas de todo el país.
La "Guerra de los Diez Años"
no tuvo un fin feliz, influyó en ello un incontrolable
caudillismo y regionalismo desatado entre los cubanos que hicieron
fracasar la unidad y por ende, la independencia. En 1878, el
general español Arsenio Martínez Campos, propuso al mando cubano
el llamado "Pacto Del Zanjón" por medio del cual cesaba
la guerra. Muchos de los criollos en guerra no aceptaron las
enmiendas del pacto, pero se vieron totalmente en minoría y
finalmente claudicaron. Sólo Antonio Maceo, en el oriente, y Ramón
Leocadio Bonachea, en la región central, protagonizaron protestas
rotundas a firmar la paz sin independencia y se mantuvieron
combatiendo, pero definitivamente tuvieron que abandonar el país
ante la presión del Ejército Español y de los propios cubanos
que ya no querían la guerra.
En 1889, luego de muchas años de
dolorosa tregua, nuevamente se levantaron en armas los soldados
cubanos, apoyados por algunas expediciones de los emigrados en el
exterior, pero una vez más la falta de organización y disciplina
hizo fracasar la nueva contienda en unos pocos meses; luego, los
combatientes fueron perseguidos, deportados, aniquilados, y culminó
la llamada "Guerra Chiquita".
La Guerra
Necesaria
En
esta nueva contienda jugó un papel decisivo José Martí y Pérez
(Héroe Nacional de Cuba). Desde su temprana juventud se había
horrorizado con la esclavitud, con el racismo, con la explotación.
Casi adolescente aun escribió obras literarias que expresaban sus
sentimientos, la novela corta "Abdala" es muestra de
ello. Cuando estudiaba en la Universidad de La Habana, conoció
que un compañero de aulas se había inscrito en las filas del Ejército
de Voluntarios (Criollos al servicio de España) y le escribió
intimándolo a no traicionar a su patria y calificándolo de apóstata.
La carta fue hallada en una redada del Ejército Español y Martí
fue condenado a trabajos forzados en las Canteras de San Lázaro,
en La Habana, y luego deportado.
En el exilio fue periodista de
importantes medios españoles, norteamericanos y de América
Latina, se destacó como literato, abogado e incursionó en varias
ramas del saber, dando siempre atinadas observaciones y
comentarios. En los Estados Unidos maduró sus ideas
independentistas, creó el periódico "Patria", dirigido
a los cubanos exiliados en distintas ciudades norteamericanas, y
luego fundó el "Partido Revolucionario Cubano",
integrado y costeado por humildes tabaqueros cubanos que
trabajaban en el exilio. Sus ideas estaban dirigidas a lograr la
independencia de Cuba y Puerto Rico y pronto entró en contacto
con los veteranos de las guerras de Cuba, exiliados en varios países.
Se comenzó a gestar lo que José Martí llamó "La Guerra
Necesaria".
Finalmente,
en 1895, estalló el nuevo levantamiento; esta vez con más
organización y fuerza. A Cuba llegaron varias expediciones con
hombres y pertrechos de guerra que sembraron el terror en el Ejército
Español. José Martí también retornó a la patria y cayó en el
primer combate en el que participó. En este período correspondió
a Máximo Gómez y Antonio Maceo la gloria de realizar la
"Invasión de Oriente a Occidente" y llevar la guerra a todos
los rincones del país. Los
españoles, desesperados, enviaron a Cuba al general Valeriano
Weyler quien ordenó la llamada "Reconcentración", por
medio de la cual todos los habitantes del campo fueron hacinados
en los suburbios de las ciudades, con el objetivo de cortarle todo
tipo de aseguramiento a las fuerzas del Ejército Libertador. La
llamada "Reconcentración de Weyler" costó miles de
vidas a mujeres, ancianos y niños, que se vieron sin techo ni
alimentos por mucho tiempo.
No obstante, las fuerzas cubanas
ganaban cada vez más terreno y el Ejército Español se
debilitaba rápidamente con su política de "Hasta el último
hombre y hasta la última peseta", en esa situación se
produjo, en 1898, la intervención de los Estados Unidos en la
guerra tomando como pretexto el estallido en el el puerto de La
habana del acorazado norteamericano "Maine", y que según
muchos historiadores fue auto-saboteado por los Estados Unidos
para intervenir en el conflicto. El
gobierno de Washington acabó muy pronto con el maltrecho Ejército
Español y no reconoció al gobierno de la República de Cuba en
Armas, impidiendo incluso la entrada de las tropas cubanas a la
ciudad de Santiago de Cuba, una vez que capituló. Luego, se
produjo el traspaso del gobierno de la Isla a los Estados Unidos y
quedó de esa forma escamoteada la independencia de los cubanos.
La
Enmienda Platt
En 1901, el Senado y
la Cámara de Representantes norteamericanos aprobaron, en sólo
cuatro días, ocho cláusulas de obligatorio cumplimiento que los
cubanos debían añadir como apéndice a su Carta Magna, si querían
tener su propia república, aunque fuera limitada su soberanía
por el derecho norteamericano a la injerencia en sus asuntos. El
texto fue introducido por el senador Orville H. Platt como
enmienda al proyecto de créditos para el ejército en el año
fiscal siguiente.
La Enmienda Platt permitía la
"soberanía" de Cuba, pero autorizaba al gobierno norteamericano
a intervenir en cualquier momento en el país, y dejaba
establecido que el gobierno de Cuba debía arrendar a los Estados
Unidos "las tierras necesarias para carboneras o
estaciones navales en ciertos puntos determinados que se convendrán
con el presidente de los EE.UU."
El 20 de mayo de 1902 nació la
República Platista, presidida por Tomás Estrada Palma, un
conocido anexionista. Esta república no era en nada semejante a
la soñada por José Martí y todos los hombres de regaron con su
sangre los campos cubanos.
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