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26 de Julio
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Símbolos
Cubanos
La
Revolución Cubana se inscribe entre los grandes acontecimientos
políticos y sociales del siglo XX. Si en su trayectoria existiese
algún secreto, ese sería un fenómeno de masas que desencadenó
el peculiar ejercicio de comunicación y respuesta entre el
liderazgo y las grandes mayorías de la sociedad. Esa máxima fue
cumplida desde la misma mañana en que Fidel Castro llamó a la
huelga general en la mañana del primero de enero de 1959, al
conocerse en el país la huida del dictador Fulgencio Batista.
Muchas
fueron las acciones y muchos los héroes de la guerra de liberación.
Hombres desconocidos totalmente, se hicieron adorados por el
pueblo gracias a su valentía e inteligencia en el combate,
gracias a sus ideas populares y su respeto a las masas, por eso
Fidel estuvo bien acompañado durante toda la contienda, porque
hombre como el humilde sastre Camilo Cienfuegos, o el médico
argentino Ernesto (Che) Guevara de la Serna, lo siguieron siempre
y estuvieron a su lado en los momentos más difíciles, tanto en
la guerra, como en los primeros meses del triunfo revolucionario.
Ese es el secreto de la increíble comunicación de los líderes
de la Revolución con las masas, pues los líderes eran las masas
mismas.
La
confianza popular en la Revolución quedó confirmada ante los
ojos del mundo, al manifestarse, el 21 de enero en La Habana. más
de un millón de personas en defensa de su soberanía, en respaldo
al castigo a los criminales batistianos y en rechazo a las campañas
de difamaciones y presiones que tan tempranamente ya procedían de
Estados unidos.
El 7 de febrero
se restauró la Constitución de 1940, al aprobarse la Ley
Fundamental de la República, a la cual introdujeron los cambios
correspondientes a la nueva situación del país, como el
otorgamiento del poder legislativo y facultades constituyentes al
Consejo de Ministros. Tomó posesión el presidente Manuel Urrutia
Lleó, un ex-magistrado y Fidel asumió el cargo de Primer
Ministro, el 16 de febrero.
Comenzaron
entonces las medidas anunciadas en el Programa del Moncada. Fueron
intervenidas la Cuban Telephone Company y otras empresas
extranjeras, se dictan rebajas a las tarifas telefónicas y eléctricas,
en los precios de los alquileres de las viviendas y de los
medicamentos. Se firmó la Ley de Reforma Agraria.
Contradicciones
con el presidente Urrutia, hacen que Fidel renuncie a su cargo de
Primer Ministro, pero la opinión pública lo respaldo y
finalmente Urrutia presentó su dimisión y el Consejo de
Ministros designa en la presidencia a Osvaldo Dorticós Torrado.
El camino estaba
expedito para cumplir las promesas del Moncada y la Sierra
Maestra, no obstante el incremento de la contrarrevolución
organizada desde República Dominicana y Estados Unidos, adonde
huyeron numerosos criminales y políticos batistianos. Comenzaba
así la otra guerra, una guerra más solapada, más sucia. Las
montañas del centro y occidente del país se llenaron de bandidos
armados y financiados
por
la contrarrevolución exiliada en los EE.UU. y luego ocurrió la
Invasión por Playa Girón, donde participaron aviones del Ejército
Norteamericano y fuerzas contrarrevolucionarias entrenadas por
especialistas de ese país.
Obreros,
campesinos y estudiantes, integrantes de Milicias Nacionales
Revolucionarias y los Comités de Defensa de la Revolución
-fundados en 1959 y 1960, respectivamente- tomaron las armas y
derrotaron a los invasores en 72 horas, los bandidos también
fueron aniquilados y continuó el proceso revolucionario.
A lo largo de
todos estos años, la guerra ha continuado. Cuba enfrenta
atentados, sabotajes, guerra bacteriológica, un bloqueo económico
terrible y cada vez más novedosas formas de agresión, incluyendo
campañas contra el país a través de Internet, la guerra
continua.
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